El liberalismo, difuntos ya el fascismo y el comunismo, es la única ideología que reclama viabilidad. «El liberalismo ha fracasado porque ha triunfado», defiende Patrick J. Deneen.1 Pero cuidado, Deneen ve el liberalismo con elementos tanto del capitalismo como del socialismo.

Deneen resume así su libro en esta entrevista:2

«Mi argumento es que el liberalismo como proyecto social, político y económico ha fracasado no por no haber estado a la altura de sus propias aspiraciones, sino por haber triunfado en lo que pretendía llevar a cabo: crear un mundo en el cual los seres humanos estarían en gran medida liberados unos de otros, y particularmente liberados unos de otros por medio del mecanismo de la despersonalización del Estado y de la despersonalización del mercado. En la medida en que la gente ha descubierto que está libre de los otros, más se ha hallado sujeta a las fuerzas de un mercado globalizado y de un Estado cada vez más distante. Muchas de nuestras crisis políticas actuales, lo que estamos viendo en Occidente, son una reacción simultánea contra ese sentido de impotencia respecto de un mercado globalizado y frente al Estado. Es en parte lo que está sucediendo con el Brexit, con el alza del populismo en Occidente, con la Unión Europea; lo que ha contribuido al ascenso de Donald Trump. Lo anterior se manifiesta también en muchas patologías sociales, como la soledad, el suicidio, la adicción a los opiáceos… De tal manera que surge una suerte de crisis política, pero también una crisis de la vida humana. Mi razonamiento en el libro es que justamente el éxito del proyecto de liberarnos unos de otros ha provocado ciertas patologías: políticas, sociales y económicas».

Como ideología, recuerda Deneen, el liberalismo fue la primera arquitectura política que propuso la transformación de todos los aspectos de la vida humana para conformarlos a un plan político preconcebido. Vivimos en una sociedad y cada vez más en un mundo que ha sido esculpido a la imagen de una ideología. Estados Unidos es la primera nación fundada por la explícita aceptación de la filosofía liberal, una nación cuya ciudadanía ha sido moldeada casi enteramente por los compromisos y la visión del liberalismo. Pero al contrario que los regímenes que surgieron con el fascismo y con el marxismo, el liberalismo es una ideología menos visible y solo subrepticiamente forma el mundo a su imagen.

Al contrario que sus crueles competidores, defiende Deneen, el liberalismo es más insidioso: como ideología dice que es neutral. Se congracia por invitación con las libertades fáciles, con las diversiones y con las atracciones de la libertad, el placer y el bienestar. Pero se hace invisible como el sistema operativo de un ordenador… invisible hasta que el ordenador deja de funcionar.

Su receta: solo una política basada en la experiencia de una polis, de vidas compartidas con un propósito de sentido común, con obligaciones y gratitudes que surgen de penas, esperanzas y alegrías vividas en un tiempo generacional, y con el cultivo de capacidades de confianza y fe, puede reemplazar a una era caracterizada por la desconfianza, el alejamiento, la hostilidad y el odio.

  1. Patrick Deneen, ¿Por qué ha fracasado el liberalismo?, Rialp, Madrid, 2018. 

  2. Grau Navarro, J. M. (2019, 22 de octubre). Patrick J. Deneen: «La izquierda y la derecha comparten la misma filosofía básica del liberalismo». Nueva Revista. https://www.nuevarevista.net/patrick-j-deneen-la-izquierda-y-la-derecha-comparten-la-misma-filosofia-basica-del-liberalismo/