Edith Stein: judía, filósofa, santa — Notas de lectura
Chirriar Bauer, Irene. (2025). Edith Stein. Judía. Filósofa. Santa. Barcelona: Taurus.
«Entrego a los lectores este libro, producto de un largo proceso de maduración, con la esperanza de que descubran en Edith Stein aquello que en esta época, en la que nos atiborramos de sensaciones, no es sencillo de encontrar: una manera de hallar, pese a las frustraciones y al horror, un sentido a la propia vida» (p. 26).
«La intención autobiográfica tiene su paralelo en uno de los capítulos de Estructura de la persona humana, correspondiente al curso brindado en el Instituto de Pedagogía Científica de Münster, entre fines de 1932 y febrero de 1933, cuando se le prohibió seguir dictando clases por ser judía. Allí había dicho: “Hay personas a las que un pueblo tiene que agradecerles más de lo que él le ha dado”» (pp. 36-7).
«Con el paso de los años, cuando Arno montaba en cólera era muy difícil de apaciguar, por lo que los clientes recurrían a la anciana señora, que intervenía como mediadora. Así es como Edith presenta las cosas en su autobiografía. Pero la hija de Arno, Lotte Sachs, se sintió afectada. En tanto que otra de sus sobrinas, Anni Gordon, hija de Else, se refirió a la parcialidad del texto, en Mi tía Edith Susanne M. Batzdorff ofreció su testimonio y el de los sobrevivientes, todos ellos impactados al leer la mencionada autobiografía. En su libro, Susanne trata de mantener un equilibrio siempre inestable entre sus propios recuerdos, el cariño a su tía, la devoción y el respeto hacia sus padres, y sus propias ideas acerca de la conversión y la conversión de Edith en particular. En cuanto a la publicación de sus recuerdos, Susanne esboza una hipótesis plausible: cree que su tía “tenía la decidida intención de volver a esta obra” para completarla, “para evaluar cuidadosamente lo que había escrito”. Y agrega: “No podemos estar seguros de que hubiera suavizado algunos de sus pasajes más problemáticos para proteger a sus implicados, pero es una posibilidad. Esto también explicaría su petición posescrita”. En esta petición, Edith explicitó que su autobiografía no debía publicarse mientras alguno de sus hermanos siguiera con vida».